El animal que nos espera en la puerta
y dime, ¿seguirás diciendo que ha muerto mi esperanza?
Cierta flor dice al viento:
la luz está enferma entre caracoles.
Sin embargo, avanzo
con multitud de pasos pertenecientes a tiempo y compás de otrora
cuando la muerte era un árbol creciendo de cabeza.
Mi carne es el latido de las ramas.
Borro con mis brazos, espinas clavadas en tu vientre
acostada mujer en reposo en lejanas campiñas,
flor de haba, calladita, ante el ganado hambriento.
La sed despierta en mi carne, llora cual niño
que pela limón con sus manos rasguñadas.
La muerte, exilio de potros indomados, voz no besada
apacible como hoja que cae de pura tristeza.
Alma de par en par.
Los días feriados nos ofrecen la noche invicta
nos atisban desastillándonos la oquedad,
el cielo se rasga.
Y como si se desgranaran mis palabras
caídos espíritus son palmadas, caídos ojos en mi interior.
Suelo caminar desgarrado por la soledad
uniendo pedazos de arcilla
tratando de formar palabras de la lluvia,
y así, estructurar el sermón
que entre mi carne huye en felino aire.
El perro, digo e1 día,
espera en mi puerta
-en tanto-
el mundo salta entre vena y vena.
Y ya no sé dónde tenderme y así mirar mi fondo.
Islas de estrellas
ubicadas sobre el oscuro cielo son canto de añoranza.
La bandera para los hombres es una mujer,
girando fatigada
en el bosque destrozado de sus mejillas,
ese estirarse de las venas cojas acercándose al hombre.
Mesocarpio trémulo. Felicidad. Mundo no saltes ¿eh?
exterior al pesar mi voz crece en curvas.
Yo nazco otra vez bebiéndome mi sombra desde una botella
aunque el otoño arranque algarrobos de mi pecho;
la cruz, ese collar de perro
(mi pulsera)
y la flor se estiran para peinarse.
Caminemos por el abierto de brazos idioma de aguas limpias
donde arrullen orillas
el canto de amistad y seamos nosotros mismos.
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Acerca del autor

Biobibliografía
Bethoven Medina Sánchez nació en Trujillo y se graduó como ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional de Cajamarca. Ha obtenido importantes premios nacionales e internacionales, entre otros: “II Premios Juegos Florales Universitarios del Perú” (1979), “II Premio Juegos Florales Javier Heraud” (1980), Primera Mención Honrosa Especial V Concurso "El Poeta Joven del Perú" (1980) , Premio Internacional de Poesía "Mairena" (Puerto Rico, 1985), Premio Juegos Florales Nacionales Ciudad de Guadalupe (1999), II Premio Bienal de Poesía Infantil ICPNA (2007) y Premio Internacional de Poesía Ciudad de Aguas Verdes (2009).
Ha publicado los poemarios Necesario silencio para que las hojas conversen (1ra. Edic. "Cuadernos Trimestrales de Poesía", 1980; 2da. Edic. Revista Hispanoamericana "Norte", México, 1982; 3ra. Edic. Runakay, 2002), Quebradas las alas (Edic. "Cuadernos del Hipocampo", 1983), Volumen de vida (Edic. Colección Homenaje Centenario César Vallejo, 1992), Expediente para nuevo juicio (Arteidea Editores, 1998) e Y Antes Niegue sus Luces el Sol (Arteidea Editores, 2003), Antología Esencial (2005), Cerrito del Amanecer (2007) y El arriero y la montaña bajo el alba (Ediciones Universidad Nacional de Cajamarca, 2008).
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