Un cuy ciego cruza el parque de la vida
la música de un instrumento que no sabré si lo han descubierto.
Regreso de la calle comiendo galletas cansado como un caballo de carrera alcanzando
dulcemente
morder la pulpa de vegetales,
atado a días o estacas.
En casa, en un rincón, criamos unos animalitos
que ni ellos saben su nombre.
Y -ha parido la cuya dos cobayos-
cuenta abuela a los invitados a la tristeza,
-pero uno -dice- ha nacido ciego, pobrecito.
Las Srtas. Alfalfas.
se van arrugando como dedos de pianista.
Y, verdaderamente.
ese animalito ha nacido ciego como el hombre.
Pero nosotros tenemos ojos
(esto es innegable)
además que aún así no vemos dijo alguien ¿recuerdan?
El cuycito se acomoda en rincones de su corral,
ciego y ciego. Lo siento
a muchas revoluciones por mis venas
y esto como música de antaras, da mucha pena.
Sol, ignoras la angustia de los ciegos:
-Están mejor porque no ven lo imperfectos que somos.
-Son como el corazón de un enamorado que sólo siente.
-Si le pegas en verdad te ofrecen la otra mejilla.
-Se desesperan por ver lo que sin pensar deformamos.
-Pero ellos ven lo que nosotros no veremos nunca.
Y este animalito, así fuera clavel meciéndose,
me estira sus brazos y me habla como mi hijo.
Y pienso, qué estarás haciendo con mi fotografía a esta hora?
sí en verdad me eres fiel.
No sabes lo que sufro parado de cabeza
mirando este animalito
como pedazo de mi carne que muerden los lobos.
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Acerca del autor

Biobibliografía
Bethoven Medina Sánchez nació en Trujillo y se graduó como ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional de Cajamarca. Ha obtenido importantes premios nacionales e internacionales, entre otros: “II Premios Juegos Florales Universitarios del Perú” (1979), “II Premio Juegos Florales Javier Heraud” (1980), Primera Mención Honrosa Especial V Concurso "El Poeta Joven del Perú" (1980) , Premio Internacional de Poesía "Mairena" (Puerto Rico, 1985), Premio Juegos Florales Nacionales Ciudad de Guadalupe (1999), II Premio Bienal de Poesía Infantil ICPNA (2007) y Premio Internacional de Poesía Ciudad de Aguas Verdes (2009).
Ha publicado los poemarios Necesario silencio para que las hojas conversen (1ra. Edic. "Cuadernos Trimestrales de Poesía", 1980; 2da. Edic. Revista Hispanoamericana "Norte", México, 1982; 3ra. Edic. Runakay, 2002), Quebradas las alas (Edic. "Cuadernos del Hipocampo", 1983), Volumen de vida (Edic. Colección Homenaje Centenario César Vallejo, 1992), Expediente para nuevo juicio (Arteidea Editores, 1998) e Y Antes Niegue sus Luces el Sol (Arteidea Editores, 2003), Antología Esencial (2005), Cerrito del Amanecer (2007) y El arriero y la montaña bajo el alba (Ediciones Universidad Nacional de Cajamarca, 2008).
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